Porque confundes la consecuencia con la crueldad. —
La vida que elegí
Aquella noche no gané nada.
No derroté a nadie.
Simplemente me adentré en una versión de mi vida que siempre había estado esperando a que la reclamara.
La verdad es que nunca necesité demostrar mi valía.
Solo necesitaba dejar de ponerla en manos de alguien que no podía reconocerla.
Y cuando finalmente lo hice, todo cambió.
No porque me volviera poderosa.
Sino porque dejé de fingir que no lo era.
Leave a Comment