Aquí continúa la historia

Aquí continúa la historia

—Soy su madre biológica. Tengo derecho a recuperarlos… y también a que se cumpla lo que dejó su padre.

Valeria levantó la vista.

—¿Qué padre?

Gabriela dudó un segundo.

Solo un segundo.

—El hombre con el que viajaba aquel día.

Mateo apretó el papel.

—El mismo día que nos dejaste en un avión.

Silencio.

La mujer evitó mirarlos.

—Las cosas no son tan simples.

Mateo siguió leyendo.

Entonces su expresión cambió completamente.

—Aquí dice… que nuestro padre dejó un fondo a nuestro nombre.

Gabriela sonrió.

—Exacto. Y como soy su madre, debo administrarlo.

Valeria dio un paso atrás.

—¿Por eso volviste?

No hubo respuesta.

Yo me apoyé en la mesa porque las piernas me temblaban.

Dieciocho años.

Dieciocho años sin una llamada.

Sin una carta.

Sin una disculpa.

Y ahora estaba allí… por dinero.

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top