Luego las dejó caer al suelo.
—He aprendido algo aquí —dijo con calma—.
—Las flores no llenan el estómago vacío.
—Las palabras bonitas no pagan las cuentas.
—Y las promesas no curan las heridas.
Daniel tragó saliva con dificultad.
—¿Entonces no me ayudarás?
—Yo no dije eso.
Abrió una pequeña caja de madera y sacó una vieja carpeta llena de documentos.
—Estos eran nuestros proyectos inconclusos —dijo—. Ideas de las que te reíste.
Daniel hojeó las páginas.
Sintió un vuelco en el corazón.
Era una estrategia integral para transformar la empresa en líder mundial en tecnología sostenible.
—Esto es brillante —susurró.
—Ya lo era hace diez años —respondió ella—.
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