La carta continúa:
“No tenemos proyector de cine, así que leemos los guiones en voz alta. Los niños representan las escenas. No es lo mismo que verlo en una pantalla, pero les ayuda a comprender el valor, el honor y lo que significa ser estadounidense.”
Wayne deja el café y continúa leyendo.
Les escribo para pedirles consejo sobre cómo enseñar estos valores a los niños. Somos una escuela pequeña, alejada de cualquier ciudad importante, pero creo que estas lecciones son importantes, especialmente para los niños que crecen en lugares olvidados.
Y al final, doce mensajes: uno de cada alumno, escritos con letra infantil. Algunos temblorosos, otros casi ilegibles, pero todos sinceros.
continúa en la página siguienteContinuar leyendo…
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