-
Observa tus elecciones diarias: lo que te atrae siempre dice algo de ti.
-
Si buscas control, pregúntate qué miedo estás evitando.
-
Si buscas comodidad, pregúntate qué cansancio llevas dentro.
-
Si buscas color y expresión, pregúntate qué parte de ti quiere ser vista.
-
Si buscas dureza, pregúntate qué herida estás protegiendo.
La conciencia comienza cuando te haces estas preguntas sin juzgarte.
Elegir una silla no es un juego.
Es un susurro de tu inconsciente tratando de decirte quién eres… y qué necesitas para sanar.
Escucha esa voz.
Ahí empieza tu verdadero camino.
Leave a Comment