“Nadie esperaba que un niño se convirtiera en el héroe a bordo.”

“Nadie esperaba que un niño se convirtiera en el héroe a bordo.”

Certificado en RCP y DEA – Observador válido y vigente de Soporte Vital Avanzado Pediátrico

Hay un silencio absoluto en la cabina.

A Emily se le seca la boca.

—¿Lo viste? —pregunta.

—Mi madre hace simulacros —explica—. No me permiten tocar a los pacientes. Pero me entrena constantemente.

El avión vuelve a sacudirse.

Emily mira al hombre en tierra. Luego al niño. Después a los rostros que observan.

El tiempo se acaba.

—De acuerdo —dice brevemente—. Tú guíame. Yo actúo. No lo toques.

El niño asiente de inmediato.

—Acuéstalo —dice—. Eleva sus piernas. Oxígeno completo.

Emily se mueve, rápido, torpemente, con concentración.

—Compruébale el pulso otra vez —continúa—. Si baja, prepararemos el DEA.

—¿Prepararemos el DEA? —pregunta bruscamente.

—Sí.

Ella no discute.

El desfibrilador automático externo (DEA) se activa. Su pitido resuena en la cabina como una alarma.

ANÁLISIS…

La respiración se detiene.

SIN RIESGO DE DESCARGA GARANTIZADO.

El chico exhala. «Eso es bueno. Significa que todavía tenemos una oportunidad».

Emily lo mira fijamente. «¿Cómo lo sabes?».

Él se encoge de hombros. «Por las conversaciones en la cena».

Los minutos se hacen eternos.

Su pulso se estabiliza, apenas.

La voz del capitán se escucha de nuevo. «Diez minutos para el aterrizaje».

Diez minutos podrían salvarlo.

O no.

De repente, las lecturas en el monitor se disparan.

El DEA emite un pitido.

La voz del chico se vuelve más aguda. «Descarga, ahora».

Emily espera un instante.

«AHORA», repite.

Ella presiona el botón.

La sacudida se siente en la cabina.

El hombre…

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